Cuatro caminos
"No importa donde estás, si vienes o si vas,
la vida es un camino, un camino para andar...
Porque siempre estarán en mi
esos buenos momentos que pasamos sin saber
que un amigo es una luz, brillando en la oscuridad
siempre serás mi amigo, no importa nada más..."
Parece mentira, tantos años juntos los cuatro, amigos de la infancia, son los que no se olvidan nunca.
Pasaron muchas cosas en estos años, nos divertimos, reimos, peleamos, discutimos, nos enojamos, nos arreglamos... y todo fue parte de nuestras vidas, parte importante de una etapa que pensábamos que sería eterna pero que desde hace poco entendimos que no, aunque nunca lo quisiéramos admitir. Una etapa que comenzó a terminar con el fin del colegio y cuyo final se hace hoy cada vez más evidente.
Ayer, uno de nosotros se fue a vivir a otra parte, muy lejos, y quién sabe cuándo volveremos a verlo. Y cosas así son las que te hacen pensar lo que significaron todos los años vividos. Otro, ya se había ido, aunque no tan lejos, hace unas semanas. Los otros dos que quedamos, ya pronto dejaremos Madariaga también. Poco a poco, los 4 nos separamos, y el día al que más temimos, está muy cerca. El día en que nuestros caminos, que estuvieron unidos durante tanto tiempo, se bifurcaran en direcciones distintas.
Mar del Plata, La Plata, San Salvador de Jujuy, Buenos Aires
Branko, Pablo, Sebastián, Matías
Y aunque sabemos que estaremos cerca, que la amistad no se rompe por las distancias, vamos a extrañar inevitablemente a esas personas con las que compartimos tanto en tantos años.
Ojalá no tengamos que esperar mucho para volver a vernos, y que la distancias sólo logren fortificar nuestra amistad. Que cada uno recorra su camino de la mejor manera posible, y que puedan cumplir todos sus objetivos en la vida. Para que los futuros reencuentros sean un derroche de felicidad.
Ojalá un día la vida vuelva a juntar nuestros caminos. Compañeros de viaje, les deseo lo mejor.
Los quiero mucho, un abrazo fuertísimo!


<< Home